Mis antepasados más remotos fueron paganos; los más recientes, herejes.

martes, 3 de noviembre de 2009

Receta de Epicteto para conservar la calma

Dice Epicteto: Lo que turba a los hombres no son las cosas, sino las opiniones que de ellas se hacen. Por ejemplo, la muerte no es algo terrible pues, si lo fuera, a Sócrates le hubiera parecido terrible (entre paréntesis, qué saber estar, qué gallardía maravillosa la del gran socarrón, con un pie en este mundo y el otro en el más allá). Por el contrario lo terrible es la opinión de que la muerte sea terrible.

Cuando estemos contrariados, turbados o tristes, no acusemos a los demás de ser la causa de ello sino a nosotros mismos: es decir, a nuestras propias opiniones sobre las cosas.

Acusar a los demás por nuestros fracasos es propio de un ignorante.
Acusarse sólo a uno mismo es propio de hombre que se está instruyendo a sí mismo.
No acusar a los demás, ni tampoco a uno mismo, es propio de un hombre ya instruido.

1 comentario:

  1. Es maravilloso constatar cómo la Verdad, y su enseñanza por aquellos que la Conocen (que la Encarnan, que la Son), permanece inmutable a lo largo de los siglos, sin importar variaciones geográficas, culturales ni de ningún tipo. Esta misma "receta" la podemos encontrar en tradiciones muy lejanas a la "nuestra" casi con las mismas palabras, lo cual ciertamente no ha de sorprendernos.

    Saludos y felicidades por el blog, el cual estoy leyendo de cabo a rabo, por orden cronológico desde la primera entrada, con gran deleite. De lo mejor que he encontrado.

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