Mis antepasados más remotos fueron paganos; los más recientes, herejes.

jueves, 8 de abril de 2010

Estúpidos, idiotas e imbéciles

Hoy me voy a permitir el lujo de perder la compostura, como suele decirse. Por lo general, no me interesa perder el tiempo comentando asuntos relacionados con los aspectos más comunes en la vida de los mortales corrientes y mucho menos de su actividad política, pero es que hay veces en que no queda más remedio porque hoy, lo reconozco, estoy indignado. Y es que me han tocado parte de lo más sagrado para un dios, ya sea que éste se haya formado definitivamente o se encuentre en período (interminable, en mi caso) de formación. Antes que nada, para evitar malos entendidos y justificar las en apariencia fuertes palabras que utilizaré a continuación, lo primero que hago es acudir al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española para saber qué significan exactamente las tres siguientes, por escoger simplemente algunas de las más utilizadas en el ámbito de lo que enseguida comentaremos: estúpido, idiota e imbécil.

Dice el honorable DRAE, que:
* Estúpido es "Necio, falto de inteligencia" y viene de Estupidez que es una "Torpeza notable en comprender las cosas".

* Idiota significa "Tonto, corto de entendimiento" y también "Que carece de toda instrucción".
* Imbécil va en la misma línea y se refiere a quien está "Alelado, escaso de razón".

Bien, pues por la autoridad pública que confiere el significado de l
as susodichas palabras hoy podemos decir bien alto y sin temor a equivocarnos ni a faltar gratuitamente a nadie que la ministra de Igualdad Bibiana Aída..., digo Aído, y con ella su coleguita (y gracias a ello, porque no tiene muchos más méritos, directora del Instituto de la Mujer) Laura Seara así como los responsables de FETE-UGT (Federación Estatal de Trabajadores de la Enseñanza (?) de la Unión General de Trabajadores) son una banda de perfectos estúpidos, idiotas e imbéciles. Y ojo, que no hay nada personal en esta afirmación: se trata de una definición descriptiva y al pie de la letra a partir de los significados arriba reseñados y reconocidos semánticamente.

La verdad es que en el caso de Aída..., digo de Aído, no descubrimos nada nuevo. La ahijada del preboste del PSOE Manuel Chaves (que a eso debe su próspera y meteórica carrera política, y no a otra cosa) no ha hecho más que darnos sustos desde que el desnortado que presuntamente rige los destinos de España decidió dar su visto bueno no ya para crear un estalinista ministerio de la Igualdad (¿puede haber algo más totalitario que obligar a un manzano y a un roble a ser iguales que una palmera?) sino para colocar al frente de él a una iletrada que responde al origen etimológico de su nombre, Bibiana, que según los expertos en latín significa "Aquélla que vive"... (que vive muy bien a costa de los demás; supongo que se refieren a eso). Podemos recordar algunas muestras de la misérrima capacidad intelectual, humana y personal de Aída..., digo de Aído, porque desde que asumió su cargo como ministra ha ido pisando charco tras charco sin inmutar el gesto. Desde su legendaria defensa de la palabra "miembra" (en la que llegó a afirmar que "fistro", la famosa muletilla del humorista Chiquito de la Calzada ¡es una palabra reconocida por la Real Academia de la Lengua Española e incluida en su Diccionario!) hasta su delirante definición de lo que es un feto de trece semanas (cito textualmente: "es un ser vivo, claro, pero no podemos hablar de ser humano porque no tiene ninguna base científica", lo que significa que los fetos deben ser en realidad de seres extraterrestres o algo así).

Bien, pues con la que está cayendo en España, a Aída..., digo Aído, no se le ha ocurrido otra cosa que presentar hoy bajo el nombre de Educando en igualdad una iniciativa digna de un cretino (ampliamos definición con el DRAE: "que padece cretinismo" y el cretinismo es "estupidez, idiotez, falta de talento"; o sea, que redundamos en los significados del segundo párrafo, insisto descriptivos y no vejatorios) junto con su coleguita Laura y el respaldo de unos sindicalistas de UGT a los que se les tenía que estar cayendo la cara de vergüenza por meterse en semejante proyecto en lugar de hacer lo que se supone que hacen los sindicatos, que es defender a los trabajadores..., y que es justamente lo que ese gran demagogo llamado Cándido Méndez, el secretario general ugetista, y los suyos se niegan a hacer porque su amigo el desnortado está en la poltrona y conviene no molestarle aunque nos encaminemos ya hacia los cuatro millones y medio de parados (la solución para que los sindicalistas se movilizaran de verdad en favor del trabajo sería que entre esos parados hubiera un buen puñado de ellos: entonces sí que reaccionarían).

La susodicha iniciativa consiste en cargarse, literalmente, los cuentos de hadas. Aída..., digo Aído, su coleguita Laura y los sindicalistos han llegado a la conclusión de que para formar, prevenir situaciones violentas y garantizar "la plena participación en igualdad de todo el sistema educativo" hay que meterle mano a los relatos (muchos de ellos de una antigüedad incalculable, mucho mayor de la reconocida oficialmente) recopilados en su día por los hermanos Grimm, Andersen, Perrault, etc. Se trata de destrozar, tal cual, las historias hoy consideradas infantiles (cuando nunca lo fueron en su origen), para conseguir hombres y mujeres que sean en el futuro "ciudadanos de pleno derecho". Historias como las de la Bella Durmiente, la Cenicienta o Blancanie
ves, dicen, están "llenas de estereotipos", "colocan a las mujeres y niñas en situaciones pasivas" y privilegian "el papel protagonista de los hombres que son siempre los que tienen que salvarlas".

Es decir, que a partir de ahora, la Bella Durmiente tendrá que dejar su sitio al Bello Roncador, la Cenicienta tendrá derecho a un convenio digno para trabajadoras del hogar y Blancanieves tendrá que ser negra o, por lo menos, de raza gitana. El lobo feroz de Los Tres Cerditos se hará vegetariano, mientras que los gorrinillos montarán una inmobiliaria. La Sirenita se afiliará a Greenpeace para impedir la pesca de arrastre y la desaparición de la anchoa del Cantábrico. Alicia dejará el País de las Maravillas para promocionar, en nombre del mismo Instituto de la Mujer supongo, la legalización de la marihuana y justificar así sus
"viajes". El Patito Feo montará un Kentucky Fried Chicken. Y la Bella y la Bestia saldrán en un programa de telebasura para defender la zoofilia como una vía normalizada hacia la felicidad conyugal...

Toda esta insensatez me recuerda otro intento totalitario similar: el que llevaron a cabo los líderes racistas (en favor de la supremacía de la raza negra) del Black Power en Estados Unidos hace po
cos decenios, reinterpretando los mitos y los cuentos pero con personajes todos negros (y no sólo en la literatura: llegaron a defender que gentes famosas de la cultura de todos los tiempos como Ludwig van Beethoven, habían sido de raza negra, pero que los historiadores europeos lo habían ocultado al mundo). En el caso de los cuentos, incluso llegaron a difundir una versión de Blancanieves negra conservándole el mismo nombre, ¡cuando se llama así porque en el cuento original su piel es blanca como la nieve!

Aída..., digo Aído, su coleguita Laura y los sindicalistos no tienen ni idea de lo que significan los cuentos de hadas, los mal llamados cuentos infantiles. Son tan ignorantes (tan estúpidos, tan idiotas y tan imbéciles) que desconocen el sentido profundo
que albergan este puñado de historias maravillosas, en muchos casos con un impresionante mensaje espiritual y vital, que hay que saber descifrar. Ah, claro, es que para eso hay que entender primero lo que es un símbolo y por supuesto qué es lo que representan exactamente tanto el príncipe como la princesa, qué el monstruo o dragón, qué la espada, qué la copa, qué la bruja, qué el viaje, qué el objeto maravilloso... Y además hay que entender lo que son conceptos "pasados de moda" como el amor verdadero, el honor, el sacrificio o el valor. Palabras todas ellas muy hermosas pero que carecen de significado para los indocumentados criados al calor del botellón, las consolas de videojuegos y el hago-lo-que-quiero... Si supieran leer, quiero decir si entendieran lo que leen, les recomendaría que se documentaran empezando por ejemplo con un clásico como Psicoanálisis de los cuentos de hadas de Bruno Bettelheim. No lo hago porque estoy convencido de que pertenecen a la misma generación de analfabetos funcionales que destruyen el lenguaje a base de sms en los teléfonos móviles.

Y ahí están, ni cortas ni perezosas, gastándose no se cuántos mil euros (porque tampoco lo han dicho) en editar 42.000 guías que se repartirán por toda España y que irán acompañadas de cerca de casi 200 "sesiones de sensibilización y formación" (léase: lavado de cerebro) en todas las Comunidades Autónomas. Y por supuesto serán sesiones impartidas por formadoras, con a de femenino (¿y por qué no formadoras y formadores? ¿dónde está la presunta igualdad?) y con alma de comisarias políticoeducativas. Además, los sindicalistos han preparado un cuaderno de actividades especiales "para niños y niñas" (como diría Javier Gurruchaga: "para monstruos y monstruas") de infantil en el que se inyectan a los seres humanos más inocentes y con menos capacidad de discernimiento todos esos demenciales criterios educativos que luego andando los años nos ofrecen resultados como el de esos adolescentes desganados, frígidos y presuicidas que llenan las páginas de sucesos mientras los hipócritas se rasgan las vestiduras y claman en voz alta: "¿En qué nos hemos equivocado?" Criterios como que "todas y todos pueden hacer lo que más les atraiga ya que no hay juegos o actividades distintos para niñas y para niños" (exacto: dile a un niño pequeño que él también podrá ser madre de mayor, igual que su hermana) o que "todos los modelos familiares son válidos" (he hecho una apuesta en el bar de la Universidad de Dios con otros estudiantes a ver lo que tardan nuestros políticos en legalizar la pederastia incluso dentro de la misma familia... ¿Es una barbaridad legalizar una opción sexual anormal? Y bien, ¿quién define en el enloquecido mundo actual qué es normal? Hasta hace muy poco tiempo la homosexualidad también se consideraba una opción sexual anormal y hoy hay quien defiende que es posible la educación normal de un niño en el seno de una familia cuyos padres sean ambos del mismo sexo, privándole así de una experiencia básica en su desarrollo como ser humano).

Mac Namara lo sabe. Siempre me lo dice y yo siempre me niego a creerlo, pero sus profecías cobran cuerpo en días como hoy: estúpidos, idiotas e imbéciles como los que por desgracia protagonizan este comentario están sentando realmente las bases del régimen totalitario que nos espera el día de mañana, con una población general estupidizada, idiotizada e imbecilizada progresivamente. Y lo peor de todo: incapaz de reaccionar contra los nuevos grilletes que les colocan cada día los siervos del poder.

1 comentario:

  1. Muchas gracias por tu reflexion.
    Sabes como es el aceite cuando flota sobre el agua ?
    Basta observarlo, como tu haces y limpiamente se retira la capa oleaginosa para dejar paso al agua fresca.
    Asi es este sistema. Pero tranqui, la conciencia humana es activa.
    Votar a unos u a otros es estúpido, idiota e imbécil. Lo nuevo esta por llegar.
    Miguel Angel

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