Mis antepasados más remotos fueron paganos; los más recientes, herejes.

lunes, 20 de mayo de 2013

Blavatsky sin velo

Mira que se han rodado películas sobre las mayores tonterías y sin embargo hay personajes reales y episodios históricos que están a la espera, desde hace muchos años, de que alguien los popularice entre el gran público a través de la correspondiente adaptación cinematográfica. Pero nadie lo hace. Parecen realmente intocables, visto que jamás se ha dirigido una gran producción sobre ellos..., ni siquiera una adaptación televisiva de mérito, pese a su innegable atractivo a raíz de lo que conocemos a propósito de su vida y sus aenturas. Es el caso por ejemplo de una de las místicas más famosas de todos los tiempos: la conocida como Madame Blavatsky, que en realidad no fue ni una cosa ni la otra. Descendiente de un coronel alemán y una noble rusa, nació en 1831 y apenas con diecisiete años se casó con el vicegobernador de la provincia armenia de Ereván, Nikifor Valilievich Blavatsky. Fue lo que hoy se conoce como un "braguetazo", pero por parte de ella, que así ganaba independencia de su familia, a la vez que posición social y dinero. Pero su matrimonio duró apenas tres meses, muy desgraciados según ella, en los que ni siquiera llegó a consumar sexualmente la unión. Al cabo de ese tiempo robó un caballo y escapó. Así que técnicamente no llegó a ser Madame, señora en francés, del todo; ni Blavatsky, apellido prestado, porque su nombre real era Helena von Hahn.

Como todos los místicos y filósofos de cierto fuste, su vida (ideal a la hora de especular para la adaptación televisiva o cinematográfica) está cubierta con cierta neblina de la que apenas sobresalen algunas islas de datos que apuntan en cierta dirección. Por ejemplo, sabemos que en su familia había masones y que ella se interesó por el Ocultismo leyendo algunos de los textos de la biblioteca familiar. Y que viajó por diversos países, entre los cuales Egipto, Turquía y Grecia (con gran tradición esotérica detrás) en compañía de otro masón, un "explorador" británico Albert Rawson. En 1851, con veinte años, la enconteamos en Londres, donde según la leyenda tuvo sus primeras visiones de un Maestro oriental llamado Morya. Según otros investigadores (incluyendo Mac Namara, que me ha contado cosas interesantes sobre esta mujer), en esa época ella misma tuvo oportunidad de contactar tanto con la Masonería como con el MI-6 o servicios secretos británicos para el exterior, dentro de cuya sección de Religión y Ocultismo comentan que actuó. Debemos tener en cuenta que el perfil de esta mujer era perfecto para el espionaje: una supuesta 
médium que decía tener poderes psíquicos y se prestaba a recibir las confidencias y consultas de todo tipo de personas (incluyendo personas poderosas) para "ayudarles" a "superar el trance vital" y que viajaba por todo el mundo hablando del Más Allá, constituía una pieza muy rentable a la hora de captar todo tipo de informaciones en cualquier punto del planeta... Lo cierto es que la mujer no paró de moverse durante toda su vida. En esta época en concreto recorrió toda América de norte a sur y luego se fue a la India y Tibet antes de regresar a Europa. Para 1868 dijo haberse encontrado con otro Maestro llamado Koot Hoomi y tres años después fundó la Sociedad Espírita. La cosa no salió muy bien, según sus propios manuscritos, por "el carácter egocéntrico" de los miembros del grupo. En 1874 conoce al coronel Henry Olcott (en la foto, con ella) y un año más tarde funda la Sociedad Teosófica. 

A partir de entonces, el fenómeno Blavatsky se consagra definitivamente: cuenta con un grupo organizado con sede en Adyar, en la India, que crece con el ingreso de personas influyentes en la sociedad del momento y además 
publica sus libros esotéricos que se venden como rosquillas. Su popularidad se dispara y es llamada a dar conferencias y seminarios por doquier... Pero no todo era de color de rosa: una de las razones por las que esta mujer había hecho y desecho tantas maletas era la serie de acusaciones de fraude y estafa que se le acumulaban en cuanto se establecía mucho tiempo en algún lugar. De hecho, dos de los miembros de la Sociedad Teosófica, Alexis y Emma Coulomb, le acusaron de ello y, enfadada y decepcionada, se marchó a Londres para no volver jamás a la India. Pero en la capital británica, la Sociedad para la Investigación Psíquica preparó un informe sobre ella y la conclusión, en 1885, no podía ser más demoledora: "Madame Blavatsky es una de las impostoras más grandes de la historia"..., y una espía rusa. Quizá para entonces actuaba como agente doble. Estudios posteriores, apoyados por su organización con el ánimo de recuperar su imagen pública, presentaron muchos años más tarde su propia versión de los hechos buscando exonerar de culpa alguna a Madame Blavatsky. Lo cierto es que con todo esto empezó a tener problemas de salud. Su vida agitada empezó a presentarle factura y finalmente falleció en Londres en 1891, sin llegar a cumplir los sesenta años de edad.

Es curioso que a pesar de la influencia evidente y reconocida que esta mujer tuvo en las ideas y la obra posterior de muchísimos personajes históricos de la literatura, la filosofía, el arte, la política y la mística (desde el Mahatma Gandhi hasta Aleister Crowley, pasando por H.P. Lovecraft, Rudolf von Sebbottendorff,  Vasili Kandinski, Heinrich Himmler, William Butler Yeats, Jorge Luis Borges y hasta Albert Einstein), así como entre las legiones de integrantes de esa nebulosa alucinada y etérea de lo que se conoce como Nueva Era, nunca tuvo el respeto de muchos de los demás titanes del misticismo que compartieron su época. Es el caso de René Guénon, el filósofo 
y matemático francés que sabía tanto o tal vez más que ella sobre la mística y la religión de la India y que expuso sus opiniones acerca de Madame Blavatsky en algunos libros. Sobre todo en uno con un título bastante descriptivo: El Teosofismo, historia de una seudoreligión. He aquí algunos fragmentos de este último libro, en los que describe cómo Solovioff, un escritor e hijo de un historiador ruso con influencia en la corte de los zares, que fue discípulo de esta mujer tan peculiar, fue desengañándose progresivamente a pesar de haber creído en un primer momento en sus poderes maravillosos:

* "...Tras su regreso a Europa, Madame Blavatsky se instaló en primer lugar en Wurtzburg, Alemania, donde sucedieron cosas que interesa reseñar. Había invitado a Solovioff a fin de que estuviera un tiempo a su lado, prometiéndole enseñarle todo y hacerle ver tantos fenomenos como quisiera. Pero Solovioff desconfiaba de sus poderes extraordinarios y cada vez que Madame Blavatsky pretendía provocar algún 'fenómeno' él la sorprendía en flagrante delito de fraude..."

*"...En otra oportunidad, una involutaria torpeza de Madame Blavatsky reveló a Solovioff el secreto de la 'Campanilla Astral': 'Cierto día en que se hacía oír su famosa campanilla de plata, un objeto cayó repentinamente cerca de ella en el parqué. Me apresuré a recogerlo. Era una pieza pequeña de plata, trabajada y modelada con delicadeza. De inmediato Elena Petrovna cambió la expresión de su cara y me arrebató el objeto de entre las manos' (...) En otra ocasión Solovioff encontró en un armario un paquete de sobres chinos exactamente iguales a aquéllos en los que llegaban habitualmente las presuntas cartas de sus 'Maestros'..."

* "...Llegó un momento en que Solovioff concluyó por declarar a Madame Blavatsky que ya era tiempo de terminar con toda esa comedia porque, desde mucho tiempo atrás, él éstaba ya convencido de la falsedad de sus fenómenos (...) Tras halagarla, ella cayó en su trampa y le confió: 'No es por nada que usted y yo nos hayamos encontrado (...) El coronel Olcott es útil en su puesto, pero en general actúa como un verdadero asno. Cuántas veces me ha dejado en el atolladero, cuántas preocupaciones me ha causado con su estupidez incurable' (...) Ella le propuso: 'Prepare el terreno a fin de que yo pueda trabajar en Rusia. Creía que nunca podría regresar, pero ahora sí será posible. Algunas personas hacen lo que pueden allí pero usted puede más que todas ellas juntas. Escriba más y más, alabe usted a la Sociedad Teosófica, excite su interés e invente las cartas rusas de Koot Homi. Yo le proporcionaré todos los materiales para ello.' (...) Lejos de aceptar, se despidió de ella dos o tres días después y salió para París, prometiéndose no intentar nada en su favor..."

*"...el doctor Charles Richet escribía a Solovioff (...) 'lo que había supuesto desde un principio. A saber: que ella era sin duda una embaucadora, muy inteligente en verdad, pero de dudosa buena fe (...) ya no es posible duda alguna. Esta historia me parece muy simple. Era hábil, diestra, hacía prestidigitaciones ingeniosas y en un primer momento nos desconcertó a todos (...) A decir verdad, nunca creí en serio en su poder porque, en asuntos de experiencias, ella jamás me presentó una demostración, una comprobación que yo pudiera admitir...'"

Y este fragmento, que me parece especialmente rotundo, y aplicable a la vida en general, más allá de las aventuras de Blavatsky:

* "Madame Blavatsky había dicho a Solovioff: '¿Creería usted que tanto antes como después de fundar la Sociedad Teosófica jamás encontré más de dos o tres hombres capaces de observar, de ver y notar lo que sucedía a su alrededor? Simplemente, es asombroso. Por lo menos nueve personas de cada diez carecen por completo de la capacidad de observación y de poder acordarse con exactitud de lo que les sucedió horas antes. ¡Cuántas veces ha sucedido que, bajo mi supervisión y dirección, los procesos verbales referidos a fenómenos concretos  fueron escritos de nuevo! Las personas más inocentes y las más conscientes, los escépticos, hasta los que sospechan de mí..., han firmado con su nombre completo como testigos....'"

René Guenon también reveló el origen de muchos de los conocimientos que Madame Blavatsky decía recibir de los "Maestros" u obtener ella misma en planos más sutiles. En su opinión, los consiguió de un modo natural gracias a sus viajes y sus lecturas especializadas en una época en la que la gente en general no tenía acceso fácil a estos textos y a este tipo de desplazamientos a lugares exóticos, y tampoco existía Internet para hacer búsquedas de temas concretos y poder así aparentar ser un experto sobre cualquier materia en sólo cinco minutos. Entre otros "clásicos", leyó a Jacob Böhme y Eliphas Lévi, a Paracelso y Agripa (cuyas obras son por cierto en parte accesibles hoy gracias a la Red pero no se puede decir que ni aún así hayan llegado a ser best sellers, debido a la complejidad de su contenido). Se dice sarcásticamente que un autor plagia a otro cuando copia descaradamente sus textos pero que se documenta cuando copia los textos de varios autores al mismo tiempo. Pues bien, ella se documentó de manera excepcional. Sus libros, en general muy densos y pesados de leer (incluso aquéllos que contienen algunos fragmentos interesantes, debidos a la sabiduría de los autores originales, como son Isis sin Velo y La Doctrina Secreta), ofrecen una dificultad adicional y es el cambio súbito de estilos de un capítulo a otro, a veces de unos párrafos a otros..., según los incorporaba de las obras de donde los obtenía. Ciertamente, le faltó contar con un buen corrector de estilo. 

El crítico William Emmett Coleman llegó a publicar un artículo sobre la fuente concreta de sus escritos, contabilizando párrafo por párrafo. En Isis sin Velo descubrió unos ¡¡¡2.000 párrafos originales de 100 libros!!! directamente copiados y sin hacer referencia alguna a los mismos. Digamos que se limitó a aplicar la técnica del "corta y pega" como la conocemos hoy día. En La Doctrina Secreta, Coleman constató que también proliferaban los plagios, aunque el texto se basaba sobre todo en dos obras: World Life del profesor Winchell y la traducción realizada por Wilson del Vishnu Purana hindú. En El Glosario Teosófico, un diccionario de ideas y conceptos teosóficos y ocultistas, encontró una mayoría de definiciones extraídas palabra por palabra de otros textos como el Hindu Classical Dictionary de Dowson, el Handbook of Chinese Buddhism de Eitel y la Masonic Cyclopaedia de Mackenzie. Y así todos... En palabras de Coleman: "no existe un solo dogma o principio de la Teosofía (...) que no pueda ser señalada en la literatura mundial. De principio a fin, sus obras están basadas en un doble plagio: el de las ideas y el del lenguaje".

 No sé Mac Namara pero yo sí me imagino perfectamente a Susan Sarandon en el papel de la famosa Madame en una película que se titulara, por ejemplo, Blavatsky sin velo.









 

6 comentarios:

  1. La prueba de todo esto está en sus frutos. Vgr: Casi todo el "sufismo" denominación que ya delata un cipayismo espiritual y una infidelidad tradicional no es otra cosa que un circo, un mico del tasawuff lleno de corderitos dependientes , todos peces carpas de afeminada espiritualidad, controlados por tiburones que se fingen delfines, de los que la mayoría son BUCHES o SERVILLLETAS...


    PS: Las tutruqs o ningunean o degradan a Guénon pero chapean con Gurdjieff y aun un poco hasta confiesan preferir a Bavlatsky...

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  2. Isis, la discípula perfecta y la perfecta transmisora de toda iniciación; Isis-Sabiduría en su aspecto de Sofía ó sabiduría humana4 es quien revela a los discípulos los arcanos del Arte mediante el lenguaje de los símbolos.http://symbolos.com/s23pauls.htm

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  3. Es una muy bonita diatriba de Blavatsky. Con respecto a los cambios de estilo en sus libros gigantescos como La Doctrina Secreta o Isis sin Velo. No sé, no me parece que haya ningún cambio de estilo. Lo que hay es una Comparativa de Religiones y de Simbolismos. Quizá lo apabullante del conocimiento que el lector experimenta, a algunos les haga ser muy pequeño. En fin, qué le vamos a hacer, el mundo hay de todo.

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  4. Qué autoridad le confiere para exponer de una forma tan exagerada y aportando los escasos datos de unas líneas en un diario masón?.
    Y por qué se dejarían influenciar evidentemente, como dice, personajes de la talla de Crowley y Lovecraft?
    Un saludo.

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  5. Donde puedo consequir los tomos de la doctrina secreta por KIER?
    Dejarme s aber porfa, charles del campo Paranaormalpsy@aol.com
    www.PublicacionesRebeldes.com

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  6. Este artículo está muy infundado. Blabatsky es la impulsora en Occidente de la filosofía Oriental. Fue un personaje grande que tuvo que cruzar muchas dificultades para difundir lo que sabía, en su época no tenía crédito ya que era mujer, en fin, en sus actos esta el ejemplo, solo basta ir a esas fuentes biográficas para darse cuenta de su grandeza.

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