
Entre tanto, existen todavía muchos lugares inexplorados en nuestro mundo, por más que cualquiera pueda examinar vía Internet fotografías aéreas de (casi) cualquier lugar de la Tierra. Para empezar, las tres cuartas partes del planeta son agua y nadie sabe qué hay exactamente ahí abajo. Es más, a medida que vamos construyendo y empleando sondas submarinas más resistentes y obtenem

En cuanto a la superficie emergida, hay vastas extensiones jamás holladas por el pie humano (apenas por un puñado de nómadas que se demoran lo justo en rutas muy determinadas) que guardan, seguro, numerosos secretos: grandes desiertos (desde el Sahara al Kalahari en África, el Gobi en Asia, Atacama en América), grandes junglas (como la mayor parte de la Amazonia o las zonas más impenetrables del sureste de Asia), grandes extensiones despobladas (como la mayor parte de Siberia o el norte de Canadá) y esos dos fascinantes y misteriosos emplazamientos ubicados en el norte y el sur extremos de nuestro planeta sobre los cuales alguien decidió en cierto momento por razones que ahora sería largo explicar (pero que no tienen nada que ver con su presunto afán de conservarlos como "reserva medioambiental") arrojar un manto de secreto. Blanco secreto. Me refiero por supuesto al Polo Norte y al Polo Sur.
La mayoría de las personas se imaginan ambos lugares como una especie de casquetes de hielo, inmaculada y eternamente blancos y lisos, sobre los que no hay nada más que algún pingüino, un par de osos polares y de vez en cuando el kayak de algún esquimal (o inuit, como dicen ahora los esclavos de lo Políticamente Correcto). Sin embargo, ambos esconden un Misterio con mayúscula que cada vez resulta más difícil de guardar para aquéllos que mandan de verdad. En el caso del Polo Norte, la antesala de ese gran secreto es la misma inexistencia del imaginado casquete helado en medio del Océano Ártico (como demuestra entre otras cosas el hecho de que no hay una sola base internacional instalada allí..., ¡porque no hay tierra firme sobre la que instalarla!) pero en el día de hoy me referiré al Polo Sur, donde se ubica la Antártida a la que mi gato conspiranoico Mac Namara se refiere siempre como uno de los Portales a Otro Mundo, del cual existía constancia en la Antigüedad, dice, pero que hoy es "materia reservada" y top secret sólo accesible a determinados niveles de la administración en determinados gobiernos.
Pues bien, en los últimos meses se ha hecho pública cierta pista acerca del Misterio, gracias a que vivimos en la época de la información inmediata: hoy todo el mundo tiene una cámara de fotos y un ordenador portátil con el que transmitir (para desesp

Aunque las Cataratas de Sangre eran conocidas por un reducido grupo de personas (algún político, pero sobre todo por militares y científicos, como el que aparece fotografiado aquí a la derecha de pie sobre ellas) desde el decenio de 1960, sólo ahora se ha hecho pública s

Pero más interesante que esto es la teoría de los microorganismos extraterrestres, capaces de adaptarse a la vida en lugares tan inhóspitos como éste y de sobrevivir sin necesidad de oxígeno, como responsables del color rojizo. La geomicrobióloga Jill


Así que aún faltan muchos misterios por desvelar: bajo el mar, en los grandes desiertos, las grandes junglas, las grandes extensiones despobladas, los dos Polos..., y también bajo la tierra... Pero de eso hablaremos otro día.
¿oíste hablar de la Tierra de Sannikov?
ResponderEliminarSaludos
Nostromo